¿Qué es eso de "la nube"?

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¿Qué es eso de "la nube"?

TT3ch Staff

23 dic. 2022

¿Alguna vez has oído en las noticias una referencia a que “los datos están en la nube”? ¿O que “la nube de Amazon ha tenido un problema y los servicios de X e Y están caídos”? ¿A qué se refieren cuando hablan de “la nube”? En este artículo intentaremos explicártelo de la forma más sencilla posible.

Poniéndolo de manera muy sencilla, “la nube” es un concepto que se refiere a que los datos y capacidad de procesamiento de los que estés haciendo uso en ese momento podrían estar “en cualquier parte”.

Piensa por un momento en una foto que hayas hecho recientemente con tu móvil. Esta foto se queda guardada en el almacenamiento de tu teléfono por lo que la localización física de estos datos es conocida. Pero una vez que esta foto queda subida a cualquier servicio (sea Google Fotos, iCloud, Dropbox, etc.), la localización de estos datos podría estar en cualquier lugar del mundo, incluso en varias partes del mundo a la vez (de hecho, esto es lo más normal) y pasa a ser desconocida para ti. ¡Enhorabuena! Ya tienes algo en la nube.

¿Cómo nació el término?

Por si sientes curiosidad, muchas fuentes apuntan a que este término se acuñó allá por 1996 en las oficinas de Compaq Computer, donde en una reunión se usó por primera vez el término “computación en la nube”, aunque fue popularizado por el entonces CEO de Google (empresa ahora llamada Alphabet), Eric Schmidt en una conferencia en 2006 mencionó que los servicios de Google estaban alojados “en la nube, en alguna parte”.

Desde entonces, es un campo que no ha parado de crecer y en el que hay muchos competidores, sobresaliendo entre ellos Amazon (con su nube Amazon Web Services o AWS), Microsoft (con su nube Azure) o la propia Google (con Google Cloud).

¿Cuál es la ventaja de la nube?

Imagina que tienes un generador de energía para alimentar tu casa en un medio rural. Generas tu propia energía (por supuesto, de fuentes renovables ;) ) y con ella desarrollas tu vida cotidiana tranquilamente. Pero oh, viene la buena noticia de que la familia se amplía. Como tu casa actual es algo pequeña, decides ampliarla para dar cabida a los nuevos miembros de la familia y, con esta ampliación, tu casa pasa a necesitar más energía que la que estabas generando, así que vas a tener que ampliar tu parque eólico o tus placas solares, invertir en nuevas baterías, etc; para poder hacer frente a esta demanda…

… o en lugar de generar tu propia energía, podrías estar contratando la misma a una empresa eléctrica. Y si por lo que sea necesitases más, hablas con la compañía, subes la potencia y listo. No te tienes que preocupar si se te rompe el generador y, si por lo que sea decides que no necesitas tanta potencia, bajas el contrato y ya está.

En esta analogía, la empresa eléctrica es la proveedora de nube y tú, por ejemplo, eres una empresa que está buscando construir una nueva aplicación (imaginemos, el nuevo Spotify). En lugar de tener que invertir fuertemente en ordenadores que puedan correr todo el procesamiento y el almacenamiento que se necesita para proveer a toda tu base de usuarios, sencillamente puedes contratar estos recursos a AWS, Azure o Google Cloud y ellos se encargan de proveerte los sistemas necesarios. No te tienes que preocupar de la red, de la electricidad, de si hay algún componente defectuoso, éso va incluido en el precio. Y si necesitas añadir más potencia o más almacenamiento, simplemente contratas más.

Los proveedores de nube te ofrecen la flexibilidad para poder desentenderte de la compra/venta/mantenimiento de ordenadores y almacenamiento. A cambio, por un lado pierdes control sobre lo que está ocurriendo y dependes de estas compañías (es decir, si tu proveedor tiene un problema de red, tú también lo tienes) y además es potencialmente más caro a largo plazo.

¿Y las desventajas? ¿Las hay?

¡Siempre! Ninguna solución es perfecta y elegir la nube también conlleva sus riesgos:

  • Pierdes cierto control sobre tus sistemas: si ocurre algún problema con tu proveedor de nube, no puedes coger a tu equipo e ir físicamente donde están tus servidores, has de esperar a que tu proveedor lo solucione.
  • No siempre son la opción más barata: en función de muchos factores como por ejemplo el tipo de producto, tamaño de la empresa e incluso el tipo de tráfico que reciba la misma (si es más estacional, o estable, o esporádico), es posible que financieramente hablando sea más atractivo comprar y mantener tu propia infraestructura.
  • Estableces cierta dependencia con la forma de hacer las cosas de tu proveedor: aunque hoy en día los proveedores suelen ser bastante flexibles, también es cierto que usar uno implica seguir, en ciertos aspectos, sus "reglas" y su forma de hacer las cosas, lo que puede ser limitante en ocasiones.

Si te ha gustado este artículo y quieres expandir tu conocimiento aún más, la página de “Computación en la nube” de Wikipedia está increíblemente detallada, pero si te apetece que nosotros sigamos explicando más conceptos, no dudes en escribirnos por Twitter a @teacht3ch diciendo sobre qué te gustaría que hablásemos.

¡Un saludo!